Cuando hablamos de falta de luminosidad siempre pensamos en que la vitamina C va a ser el activo de referencia, y así es, pero no hay que perder la perspectiva.

Cuanto más lisa está tu piel, más reflejará la luz, por lo tanto, debemos complementarlo con algún producto que lleve alfa hidroxiácidos (AHAs).

Los AHAs son capaces de incrementar la renovación de la piel, alisar las pequeñas arrugas e imperfecciones.

Si nuestro problema son las manchas, complementaremos el tratamiento por la noche con el serum de arbutina que además lleva AHAs.

Si queremos perfeccionar nuestra piel y evitar imperfecciones, usaremos el tónico con glicólico todas las noches cuando nuestra piel sea  mixta-grasa, después del ritual de

limpieza.

En el caso de tener la piel seca, es aconsejable usarlo solo 1 noche a la semana.

Es importante que después de usar el tónico con glicólico apliquemos un producto muy hidratante como el gel regenerante nocturno o la crema wakame.